13 sept 2012

Matrimonio y felicidad


Un matrimonio generoso tiene más posibilidades de ser feliz. Esta es la conclusión a la que han llegado dos investigadores estadounidenses en un estudio publicado por The Family Watch. Sus conclusiones permiten comprender por qué los pequeños actos de servicio, las muestras frecuentes de afecto y el perdón tienden a mejorar la convivencia entre los esposos.

En algunas columnas dedicadas a las relaciones de pareja es frecuente que, por un lado, se exalten las emociones intensas y, por otro, se haga un elogio de los vínculos frágiles. Cada cual tendría derecho a vivir romances apasionados, siempre y cuando se reserve a la vez el suficiente espacio para poner tierra de por medio y evitar así el escozor de unos compromisos demasiado agobiantes.

Tal y como la describe el sociólogo Zygmunt Bauman en su libro Amor líquido, la nueva norma que recomiendan estos consejeros a sus lectores es “que presten más atención a su capacidad interior para el goce y el placer, así como menos ‘dependencia’ de los otros, menos atención a las exigencias de los otros, y mayor distancia y frialdad a la hora de calcular pérdidas y ganancias”.

Prestar más atención a las necesidades del cónyuge que a las propias robustece el matrimonio

Semejante norma entronca con el modelo individualista de matrimonio que, según los autores del estudio (1), parece estar calando entre muchos norteamericanos. Es a partir de los años setenta del siglo pasado cuando “el matrimonio empieza a verse como un instrumento para satisfacer necesidades personales antes que como una oportunidad para servir al otro cónyuge en la vida corriente, algo que es bueno para ambos”, explica W. Bradford Wilcox, profesor de sociología de la Universidad de Virginia, autor de la investigación junto con Jeffrey Dew.

Un contrapeso a esta visión lo constituyen los hábitos de la generosidad y el sacrificio, los cuales requieren que ambos cónyuges pongan las necesidades del otro por delante de las suyas. Sin esa renuncia por parte de ambos, el equilibrio salta por los aires y la estabilidad matrimonial se tambalea.

Para estudiar cómo influyen estos hábitos en la satisfacción de los esposos con su matrimonio, los autores se basaron en la Survey of Marital Generosity. Esta encuesta es una muestra nacional representativa de individuos casados (1.705 varones y 1.745 mujeres; de ellos, 1.630 estaban casados entre sí) que fueron entrevistados entre 2010 y 2011. Los encuestados tenían entre 18 y 45 años, aunque los cónyuges del participante principal podían tener hasta 55 años.

Para mejorar la convivencia en el matrimonio no hace falta recurrir a grandes gestos de generosidad, sino que a menudo bastarán pequeñas acciones positivas

Tres formas de generosidad

En el estudio, la generosidad es definida como “la virtud de dar cosas buenas al otro cónyuge libremente y en abundancia”. Se han valorado tres comportamientos concretos: los pequeños actos de servicio (por ejemplo, hacer el café por la mañana); las muestras frecuentes de afecto; y el perdón. Ninguno de estos tres actos son obligaciones estrictas del matrimonio, como sí lo son la fidelidad, la ayuda mutua o el apoyo económico.

Según los autores, el comportamiento generoso es tan decisivo en la vida conyugal porque “envía el mensaje al otro de que se quiere mantener la relación”. En el caso de los actos de servicio, por ejemplo, presupone conocer las preferencias del cónyuge; además, son ocasión para dar nuevas sorpresas y “tienden a provocar un sentido de gratitud en el cónyuge que los recibe; gratitud que, a su vez, está vinculada con emociones positivas” como la felicidad.

Por su parte, las muestras frecuentes de afecto favorecen la empatía y la comunicación. Puede parecer evidente, pero a menudo estas manifestaciones se pasan por alto cuando la gente anda de cabeza. A veces ocurre que, al llegar a casa, los esposos se entretienen con las redes sociales o con la televisión. O bien se entregan a sus hijos con tanta dedicación que les queda poco tiempo para cultivar su matrimonio.

Perdonar es un acto especial de generosidad porque, sin que pueda ser exigido, absuelve de la culpa al cónyuge por la ofensa recibida o por no haber estado a la altura.

Cuidar lo pequeño

El estudio destaca, como primera conclusión, que la generosidad de uno de los cónyuges favorece que ambos esposos –tanto el que da como el que recibe– se sientan mejor en el matrimonio, lo que a su vez aleja la probabilidad de divorcio.

Un matrimonio generoso da lugar a un “círculo virtuoso”, de modo que la entrega de uno de los cónyuges acaba llamando a la entrega del otro. El estudio constata cómo los pequeños sacrificios pueden aumentar los sentimientos de autoestima del cónyuge que se beneficia de ellos, así como avivar su sentido de gratitud y aprecio hacia el que los realiza.

Ahora bien, como advierten los autores en la discusión de las conclusiones, el comportamiento generoso no ha de verse como un anzuelo para ganarse el favor del cónyuge. De hecho, “la generosidad suele estar motivada por el deseo de beneficiar al otro, y no de recibir algo a cambio. Una conducta basada en el esquema ‘doy para que me des’ no parece compatible con la idea de la generosidad”.

Otra conclusión interesante es que para mejorar la convivencia entre los esposos no hace falta recurrir a grandes gestos de generosidad, sino que a menudo bastarán pequeñas acciones positivas que introducen mayor novedad en el matrimonio.

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Notas

(1) Jeffrey Dew y W. Bradford Wilcox. “¿Da y recibirás? Generosidad, sacrificio y calidad conyugal”. 1 septiembre 2012. IFFD PAPERS nº 12. Producido por The Family Watch

3 ago 2012

Y de regalo un buen libro


Y, sin embargo, contento

Es una “novela de profesor”: un relato que un profesor construye a partir de sus experiencias en el trato con alumnos y con sus padres, que recoge anécdotas escolares, contenidos académicos integrados en el texto, y orientaciones vitales para chicos y chicas en momentos clave de su maduración.

Su argumento comienza con una pelea entre dos chicos que tontean con la más guapa de la clase. Uno, Lucas, es el más listo; otro, Berto, no es buen estudiante, pero sí un gran deportista y muy simpático; Andrea, la chica en discordia, ambiciona ser modelo.

La estructura, en capítulos cortos que, a su vez, se subdividen en escenas más o menos contadas desde la perspectiva de algún personaje, facilita que la narración salte de un escenario a otro y deje intrigado al lector con qué ocurrirá luego. El hecho de que el libro haya pasado directamente del autor al público, facilita que haya expresiones en las conversaciones, que todos conocemos de sobra como normales, pero que, seguramente, algún editor preocupado por lo políticamente correcto no permitiría.

Aparte de que la novela parece haber sido redactada muy rápido, lo que le da fuerza pero implica que podrían corregirse cosas, algunos lectores le podrían poner objeciones: la gran sabiduría de algunos personajes adultos –la abuela de Lucas, un viejo pintor amigo de su familia, el profesor Adrio–, el que haya tantos procesos de maduración positivos a la vez –pues no sólo los dos protagonistas principales cambian para bien–, el que algunos episodios buscan tocar no tanto los sentimientos de los personajes como llegar al corazón del lector…Pero así son este tipo de novelas. En ellas precisamente lo que se busca es hacer pensar gracias a que se presentan con talento situaciones y emociones que los lectores jóvenes reconocen como propias. 


Por eso, teniendo en cuenta que no estamos ante un relato complaciente y cómplice, a la hora de juzgarlas el éxito es importante: si gustan mucho a su público natural, como es el caso, es que estamos ante una gran historia. 


Se puede añadir, por último, que el autor tiene la habilidad de no recurrir a rasgos circunstanciales –como canciones o películas de moda–, y que las referencias a las redes sociales son las justas y no invaden el relato, con lo que ha conseguido una novela que puede ser mucho más duradera de lo habitual.


Descárgala gratis: http://jarcas.bubok.es

1 jul 2012

Algunos libros para las vacaciones.

El vino del estío

De Ray Bradbury. Editado  por Minotauro.

Para volver a saborear la obra del recién fallecido Ray Bradbury, uno puede seguirle al futuro con Crónicas marcianas o al pasado con El vino del estío, donde recrea su experiencia de niño de 12 años en su pueblo natal. Esta es una de las novelas más sutiles sobre el niño que empieza a descubrir la presencia de la muerte, de las responsabilidades, de la aventura. Lo fantástico y lo cotidiano se dan la mano en esta deliciosa crónica, que tiene una secuela en El verano del adiós.

Levadura de malicia

Robertson Davies. Editado  por Libros del Asteroide.

Davies (1913-1995) publicó en 1954 esta novela, que es la segunda de la trilogía Salterton, iniciada con A merced de la tempestad. Comienza su trama con la publicación en el periódico local de un falso anuncio de boda. Este suceso dispara un conjunto de reacciones y rumores que sirven para describir la vida en esta inventada ciudad canadiense a mediados de los cincuenta. Lo interesante es cómo Davies describe y retrata aquella sociedad, sus manías, la obsesión por las apariencias, los rumores, las relaciones sociales, etc.

El bufete

Borja Martínez-Echevarría. Editado  por Martínez Roca.

El autor, abogado y periodista, describe el interior de los grandes bufetes y de las grandes empresas donde impera un afán de lucro des medido. En los primeros capítulos se presenta a los personajes tanto del mundo jurídico como del periodístico y el empresarial; luego se desarrolla el entramado de una OPA hostil que realiza una empresa multinacional contra la petrolera más poderosa de España. La novela tiene buen ritmo narrativo, con mucha acción y velocidad.

Relámpagos

Jean Echenoz. Editado  por Anagrama.

Breve obra inspirada en la vida del inventor Nikola Taslo (1856-1943). No es ni una novela ni una biografía sino una “ficción biográfica” de un personaje extraordinario y genial, que compagina una intensísima y enfermiza actividad creativa, riquísima en inventos, con un errático y extraño desenvolvimiento social y personal. Se trata de una fábula ágil, interesante, contada de una manera singular, que acerca al lector una vida marcada por la genialidad, la hiperactividad y sus consecuencias psicopatológicas.

Los asesinos del emperador

Santiago Posteguillo. Editado  por Planeta.

Tras el éxito de su trilogía sobre Escipión, Posteguillo da un salto de trescientos años en  la historia del Imperio Romano y sitúa su novela en el último tercio del siglo I, con la llegada al poder de Trajano, primer emperador no nacido en Roma ni en Italia. Como en casi todos los libros sobre la antigüedad clásica romana, el verdadero protagonista es Roma. El autor ha estudiado a fondo las fuentes y cada episodio resulta verosímil. Estamos ante una novela amplísima, bien conducida, pero débil en su fuerza emocional.

La leyenda del ladrón

Juan Gómez-Jurado. Editado  por Planeta.

Recrea Gómez-Jurado (Madrid, 1977) la Sevilla de finales del siglo XVI, con el relato de la vida de Sancho de Écija entre los trece y los diecisiete años. Tras perder a su madre, San cho es acogido en un orfanato y sirve después en una taberna. Con el patrón clásico de la novela picaresca, el autor presenta la biografía de alguien a quien la vida va curtiendo a golpes. Una acción paralela nos cuenta la vida de Clara, hija de un rico comerciante y una esclava. Es una historia optimista, en la que los sueños de los personajes se acaban imponiendo

Relámpagos

Jean Echenoz. Editado  por Anagrama.

Breve obra inspirada en la vida del inventor Nikola Taslo (1856-1943). No es ni una novela ni una biografía sino una “ficción biográfica” de un personaje extraordinario y genial, que compagina una intensísima y enfermiza actividad creativa, riquísima en inventos, con un errático y extraño desenvolvimiento social y personal. Se trata de una fábula ágil, interesante, contada de una manera singular, que acerca al lector una vida marcada por la genialidad, la hiperactividad y sus consecuencias psicopatológicas

La leyenda del ladrón

Juan Gómez-Jurado. Editado  por Planeta.

Recrea Gómez-Jurado (Madrid, 1977) la Sevilla de finales del siglo XVI, con el relato de la vida de Sancho de Écija entre los trece y los diecisiete años. Tras perder a su madre, Sancho es acogido en un orfanato y sirve después en una taberna. Con el patrón clásico de la novela picaresca, el autor presenta la biografía de alguien a quien la vida va curtiendo a golpes. Una acción paralela nos cuenta la vida de Clara, hija de un rico comerciante y una esclava. Es una historia optimista, en la que los sueños de los personajes se acaban imponiendo a la crudeza y las injusticias de la realidad.

20 feb 2012

La hora de los sensatos


Autor: Leopoldo Abadía

Abadía presenta ahora las conclusiones de su tournée dentro y fuera de España, cuando habló en decenas de conferencias y charló, sobre todo de economía, con todo tipo de personas “de la calle”.

El libro rebosa de un estilo tan informal como educado, a fin de sostener la tesis principal: desconfianza hacia los políticos, su lenguaje doctrinario, abstruso y artificial, y su agenda de intereses partidistas. Frente a las ideologías y las etiquetas políticas, propone la centralidad de las personas, la constancia, el esfuerzo y la educación. Abadía plantea una “revolución civil” basada en la exigencia, el trabajo, la honestidad y el cumplimiento de los deberes. Postula una forma de gobierno de talante humanista y tecnócrata, entendida como servicio público a cargo de profesionales competentes que no necesiten de la política para tener un buen sueldo.

Recuerda que el objetivo de la actividad pública es servir al bien común, expresión que apenas manejan los políticos de carrera. Dentro de la crisis actual, Abadía apunta a una solución técnica, mediante un gobierno que actuase como el “safety car” de la Fórmula-1. Al mismo tiempo, recalca que “de esta crisis sólo nos sacarán las empresas”, es decir, el trabajo de las personas.

Afirma que la crisis económica va de la mano de otra crisis más importante: una “crisis de decencia”, de ahí que subraye con más ahínco la necesidad de una actuación personal, para recuperar los valores y la austeridad. No apela al De officiis de Cicerón, precisamente, sino al sentido común y la sensatez de las personas de la calle con las que habla, y quienes, en realidad, están por encima de las divisiones de “izquierda progresista” y “derecha conservadora”.

El autor se mueve con sutileza campechana en su crítica política y social, aun cuando pueda hacerse el ingenuo. Pero esa pretendida ingenuidad o simplicidad constituye una forma ágil de involucrar al común de los mortales en la “revolución civil”, en vez de situar el debate económico y político en el nivel exclusivo de las élites. Su perro Helmut y el petirrojo vuelven a acompañar a don Leopoldo en algunos capítulos.

28 ene 2012

An Education



An Education es una espléndida adaptación del relato de Lynn Barber

La protagonista es Jenny, una inteligente y culta joven de 17 años, residente en un tranquilo suburbio de Londres y que ha sido formada por sus sencillos padres en el trabajo, la exigencia personal y el afán de superación. En el año 1961, su vida da un vuelco cuando conoce a un hombre de 35 años, que la corteja con elegantes cenas y viajes, poniendo en peligro su futuro en la Universidad de Oxford.

El sutil guión de Nick Hornby se basa en los relatos autobiográficos que la periodista Lynn Barber publicó en la revista literaria Granta. Sin efectismos melodramáticos ni toscas concesiones a la galería, Scherfig prosigue su personal indagación de los traumas del hombre y la mujer contemporáneos. Se muestran las limitaciones y miserias de una educación rigorista -que entierra la alegría de vivir en un agotador voluntarismo sin alma- y también de las del materialismo hedonista, iniciado en los años sesenta, que acaba por animalizar al ser humano, dando rienda suelta a los instintos más primarios, sin ningún autocontrol y ahogando los afanes más espirituales y duraderos en fugaces satisfacciones puramente físicas.

Esta sólida antropología se sitúa a contracorriente de lo políticamente correcto, sobre todo por su decidido elogio de la familia, su explícita aceptación de una naturaleza humana objetiva -frente al subjetivismo moral- y su implícita apertura a lo trascendente. Un enfoque, claro, que llena de sugerentes matices dramáticos a todos los personajes, especialmente a la protagonista, magistralmente encarnada por la londinense Carey Mulligan, una actriz llamada sin duda a convertirse en estrella. El resto del reparto le da la réplica con vigor, lo que unido a una esmerada resolución fotográfica y musical, hace una pequeña gran película, que confirma a Scherfig como una de las mejores cineastas actuales.

26 dic 2011

Regala cultura con Humor


E.F. Benson, Reina Lucía
Publicada en 1920, es la primera novela de las seis que Benson (1867-1940) escribió de la saga Mapp y Lucía. Todas están inspiradas en la pretenciosa y relamida burguesía rural británica asentada en el “encantador pueblo insignificante” de Riseholme. Entre sus habitantes sobresale Lucía, la auténticareina, pues ella es quien controla todas las actividades sociales. Pero pronto empiezan a ocurrir cosas que ponen en cuestión su reinado y que dan lugar a no pocas situaciones cómicas. (Impedimenta. 352 págs. 22,75 €).

Nancy Mitford, Trifulca a la vista
Esta novela publicada en 1935, comienza cuando Noel Fuster recibe una herencia de una tía lejana. Con ese dinero, decide buscar una mujer para casarse. Acompañado de un aristócrata venido a menos, se trasladan a una pequeña localidad para cumplir con su propósito. Pero las cosas se enredan en una comedia costumbrista sobre el amor y el matrimonio. A diferencia de las obras más conocidas de Mitford (1904-1973), es más ligera y frívola, aunque incluye una crítica al fascismo. En ella ya aparece el tono irónico que luego la hará famosa. (Libros del Asteroide. 240 págs. 18,95 €).

Iraj Pezeshkzad, Mi tío Napoleón
Deliciosa novela, una historia de amor entre adolescentes, como un detalle más de un retablo esperpéntico en el Irán de los años cuarenta del siglo XX. Las figuras centrales son el Querido Tío (obsesionado con Napoleón) y su criado, Mash Qasem, que se cree las historias fantasiosas del amo y las fomenta. El Querido Tío es el mayor de un conjunto de hermanos que viven en casas contiguas, en un Teherán donde el islamismo no está reñido con el alcohol ni con el amor. (Ático de los Libros. 716 págs. 29,95 €).

Kenneth Cook, El koala asesino
El hilo conductor de estos relatos son las inverosímiles aventuras que corre el protagonista de la mano de personajes extravagantes, que ponen al autor en serios aprietos por su relación con algunos animales de la fauna australiana. El tono es muy divertido. (Sajalín. 213 págs. 18€)